19 de agosto de 2008

"La envidia sana no existe"

Anoche me dormí pensado en ese comercial, será porque llegue a la conclusión de que es lo que estoy sintiendo hoy día, solo quisiera que te detuvieras un instante en mi, que supieras que existo y que tu mirada se llene de brillo, de ilusiones igual como cuando te detienes a hablar de tu mujer, que no es tu mujer.
Pero eso nunca va a pasar, yo tendría que ser otra persona que no puedo ser, tendría que renacer, maquillar mis errores y seguir ocultando mis defectos. Pero esa no es la idea, conocerías a alguien que no soy, una falsa yo para alimentar tu ego.
Bueno, pero si fuera la mitad de espectacular que es ella lograría algo? Creo que no, su plata, su oro, sus viajes, su interesante y estresante vida no es lo que realmente envidio es la fantasía de mujer correcta, fina y delicada que describes, haciéndome parecer un hongo, o el hongo de los hongos...
A pesar que como he declarado en varias oportunidades, he cambiado...me he insertado en una sociedad egoísta , me he convertido en una ambiciosa, independiente y fuerte mujer. No soy suficiente para ti, porque sigo teniendo un lado humilde y ordinario. No como ordinario de chi´ordinario, ordinario de común, de conforme con una cazuela mas que un corte perfecto de restaurant, ordinaria de salir de fiesta con mis amigas, de tomar pipeño acompañado de mariscos a la orilla de la playa, de tomar cerveza eso, así de ordinaria.
Debería vestirme de otro modo, caminar de otra forma, comer, hablar y comportarme de otra forma, de una mejor forma.
Pero no seria perfecta para ti aunque reinventara mi vida, me vistiera de etiqueta y tuviera 1000 millones de pesos para invertir en mi nueva yo.
Aún así seguiría siendo tu mejor amiga, esa que toma a la par contigo hasta embriagarnos, que sabes que no contará que estuvo en tu departamento, que guarda tus secretos, que se ríe de tus chistes fomes, que escucha tu música rancia, la entretenida y deslenguada, linda como me dijiste (eso si que me dolió) y definitivamente desubicada, yo.